¿Qué es un ETF? - Nuestra cesta de inversión

Descubre qué son los ETF dentro de Valorainfo.com Cómo funcionan los ETFs, qué tipos de ETF puedes encontrarte y entender por qué muchos inversores ponen su foco en ellos.

Aaron Valor Martín

8/20/20266 min read

¿Qué son los ETFs? La cesta de inversión perfecta

Puede que hayas llegado hasta aquí después de leer sobre el S&P 500, o que, directamente hayas buscado información sobre qué es un ETF debido a que te interesa la inversión.

Un ETF no es una empresa como Apple o Microsoft. un ETF o exchange traded found es un fondo o conjunto de inversión cotizado en bolsa que reúne una cartera de activos. Esos activo pueden ser acciones, bonos u otros valores cuyas participaciones pueden comprarse y venderse durante cualquier momento siempre y cuando la bolsa esté operativa.

Básicamente, el objetivo de los ETF es replicar el comportamiento de un índice, sector, mercado o conjunto de activos.

Los ETFs que replican al S&P 500 busca ofrecer el mismo rendimiento al inversor que el índice principal del S&P 500. Manteniendo la misma metodología del fondo y dando exposición al inversor a las mismas compañías que componen el S&P 500.

Un ETF es como una "cesta de inversión cotizada" y vamos a abrir esa cesta y ver qué hay dentro.

¿Cómo funciona un ETF?

Empecemos a deshacer nuestra cesta de inversión y darla sentido.

Debido a esto de la "Era de la IA" y a toda su proyección a futuro, imagina que quieres invertir en algunas de las grandes compañías tecnológicas estadounidenses. Podrías comprar acciones de NVIDIA, Microsoft, Alphabet, Amazon.... todas las que quieras, pero tendrías que gestionar todas por separado. Además asumiendo que no todas van a tener el mismo comportamiento.

¿Cuál de ellas será realmente la ganadora?

Esto viene de lejos, no es algo nuevo.

A finales de los años 90 y principios de los 2000, Yahoo! era uno de los grandes nombres de Internet. Para muchos (yo era muy joven), parecía lógico pensar que sería una de las compañías que dominarían el futuro tecnológico.

Mientras tanto, una compañía mucho menos conocida llamada Google empezaba a desarrollar su propio camino.

Hoy sabemos cómo terminó aquella historia.

Google acabó convirtiéndose en una de las compañías más importantes del mundo, mientras que Yahoo! perdió casi toda la cuota de mercado o tuvieron que reinventarse.

Aquí la cuestión no es decir que alguien debió predecir este auge de Google, la cuestión es precisamente que nadie podía saberlo con certeza.

Por esto anterior podemos decir hoy en día que los ETF, según tú estrategia, pueden ser muy interesantes. Según la mía, siempre.

Existen ETFs que buscan replicar índices como el Nasdaq-100, que ofrece exposición a todas las compañías tecnológicas estadounidenses que hemos comentado antes. En lugar de intentar ubicar cuál será la "ganadora", tendrás exposición a un conjunto de ellas.

Aunque eso no elimine el riesgo, ya que si el sector tech cae, probablemente el índice se verá afectado. Pero en el caso de que una o dos compañías que tengas en cartera caigan de forma individual, estando apalancado al índice, la caída, ten por seguro será mucho menor.

Nuestra cesta de inversión cumple con todas los requisitos para tener menor riesgo que invirtiendo en acciones. Aunque siempre es bueno diversificar, un ETF para una persona que no quiera estar viendo índices diariamente o informándose del mercado, puede ser y en mi opinión, es la mejor opción.

¿Qué hay dentro de un ETF?

Cuando compras una participación de un ETF, no estás comprando una única "cosa".

Dependiendo del ETF, dentro puede haber acciones de cientos de empresas, bonos, empresas de un determinado sector, compañías de un país concreto o incluso activos relacionados con una materia prima (Oro, Plata, Cobre, Gas).

Por eso, dos productos que tienen las mismas tres letras —ETF— pueden ser completamente diferentes.

Uno puede darte exposición a grandes empresas estadounidenses. Otro puede centrarse exclusivamente en tecnología. Otro puede invertir en bonos. Y otro puede seguir empresas de mercados emergentes.

Por eso, antes de mirar cuánto ha subido un ETF, para mí hay una pregunta bastante más importante:

¿Qué hay dentro?

Imagina, por ejemplo, un ETF que replica un índice compuesto por 100 grandes compañías tecnológicas. Al comprar una participación, no estás decidiendo individualmente cuánto dinero poner en cada una de esas empresas.

Estás comprando una pequeña parte de toda esa cesta.

Y aquí aparece de nuevo la diversificación.

No significa que todas las empresas tengan el mismo peso ni que todas vayan a comportarse igual. Simplemente significa que nuestro resultado no depende exclusivamente de una sola compañía.

Esto puede ser especialmente interesante cuando invertimos en sectores donde todavía existe mucha incertidumbre sobre quién acabará dominando el mercado.

La inteligencia artificial es un buen ejemplo.

Hoy podemos tener claro que determinadas empresas están muy bien posicionadas, pero no sabemos cuál será la próxima gran historia de éxito. Tener exposición a varias compañías puede permitirnos participar en esa evolución sin tener que acertar necesariamente con una sola.

ETF, acción e índice: tres cosas diferentes

Y aquí quiero hacer una aclaración porque es muy fácil confundir estos tres conceptos.

La diferencia fundamental y más clara entre un ETF y un índice es que: El índice nos sirve como referencia,mientras que el ETF es el vehículo que podemos comprar para intentar replicar esa referencia.

¿Por qué los ETFs son tan utilizados?

Creo que ahora puedes entender mejor por qué los ETFs han ganado tanta popularidad.

La primera razón es bastante evidente: permiten acceder a una cesta de activos mediante una sola operación.

Si compras un ETF que replica el S&P 500, por ejemplo, no necesitamos comprar individualmente cada una de las compañías que forman parte del índice.

Pero hay más.

Los ETFs te suelen ofrecer diversificación, liquidez y una forma relativamente sencilla de acceder a diferentes mercados o estrategias. Además, muchos de ellos tienen costes de gestión competitivos frente a otras alternativas de inversión.

Y para mí hay algo especialmente interesante y es la variedad.

Puedes encontrar ETFs que siguen índices completos, sectores concretos, regiones, tipos de bonos o diferentes estrategias de inversión.

Esto también tiene su parte negativa.

Precisamente porque existen tantos ETFs, no deberíamos pensar que todos funcionan de la misma manera ni que todos tienen el mismo riesgo.

Un ETF que invierte en cientos de empresas de diferentes sectores no tiene el mismo perfil que otro concentrado exclusivamente en empresas tecnológicas.

Y tampoco debemos olvidar algo fundamental:

un ETF puede perder dinero.

Que esté diversificado no significa que esté protegido frente a las caídas del mercado.

Por eso, para mí, la pregunta nunca debería ser simplemente:

“¿Qué ETF está dando más rentabilidad?”

Sino:

“¿Qué contiene, cómo funciona y encaja realmente con lo que quiero hacer con mi dinero?”

Porque una herramienta puede ser extraordinariamente útil.

Pero primero tenemos que saber utilizarla. Algo que fundamental es plantear tu horizonte temporal de inversión, planificar cuánto tiempo vas a estar "invertido" suele aumentar la tasa de éxito de tus inversiones.

¿Qué pienso yo sobre los ETFs?

Cuando empecé a entender todo lo que conllevan los ETFs, supe enseguida que esto era algo que merecía la pena analizar. Por lo menos, echarle un vistazo.

Ni por que los ETFs sean mágicos ni te hagan rico, pero dependiendo de la situación del mercado y de circunstancias ajenas al conocimiento que puedas tener, estos vehículos de inversión permiten diversificar el riesgo de una forma mucho más controlada. ¿Tu cartera debe depender solo de ETFs?, principalmente depende de tu economía.

Pero en mi opinión, los ETFs son vehículos que podemos utilizar de forma que junto a acciones u otros activos, son totalmente compatibles. Crear una cartera de inversión con una tesis de unión entre diferentes vehículos como ETFs o acciones es una fórmula que utilizan la mayoría de inversores.

Y esto cada vez tiene más sentido, estamos viendo la carrera que existe alrededor de la inteligencia artificial.

Tenemos a NVIDIA, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, empresas de chips, centros de datos, compañías desarrollando modelos... y cada una está intentando quedarse con una parte de lo que probablemente sea uno de los grandes cambios tecnológicos de nuestra generación.

¿Quién va a ganar?

Pues sinceramente, no tengo ni idea.

Puedo analizar empresas, leer sus resultados, ver cuánto están invirtiendo, estudiar sus planes y formarme una opinión.

Pero decir hoy quién va a ser el gran ganador dentro de diez o quince años sería jugar a adivinar y hacer apuestas.

Y aquí es donde personalmente veo el valor de diversificar.

Porque si yo pongo todo mi dinero en una empresa y me equivoco, el problema es mío y de esa empresa.

Pero si tengo exposición a muchas empresas, no necesito acertar cuál será la ganadora para participar en el crecimiento de algunas de ellas.

Para mí, eso tiene muchísimo sentido.